Por: Carlos Velásquez Zuleta
E-mail: cavelasquez02@hotmail.com
¿Se siente defraudado por la eliminación de la Selección Colombia del Mundial 2010? La cosa no es tan grave: véalo como una paulatina recuperación de la virginidad futbolística, aquella que tan gallardamente nos acostumbramos a llevar durante muchos años.
Ah, la virginidad… época nefasta que mientras más dura, más dura dura. A todos nos tocó pasar largos y estériles años de solitario consuelo, antes de debutar oficialmente y llenar la vitrina de conquistas.
Es que la vida, como el fútbol, es puro aguante. Bueno, el caso es que en el fútbol se ven casos de equipos que han pasado toda su vida sin lograr nada importante y otros que después de uno o dos inesperados levantes se han quedado estancados en las marismas de la intrascendencia. Como consuelo por la ausencia de nuestra selección en el próximo Mundial (otra vez), y en un abierto homenaje a aquellos años que pasamos de estéril búsqueda del nirvana, traeremos a colación a aquellas selecciones más o menos conocidas que nunca han clasificado a un Mundial o aquellas otras que sólo lo han hecho en una lejana y olvidada ocasión. Aquellas selecciones que uno dice “¡Ah! ¿Ya jugaron un mundial? ¡¿En serio?!”. Aquellas que por única vez en su historia les toca en la fiesta con la vieja más buena de la clase, prendida y despechada porque el novio le acaba de meter cachos.
Israel (Un mundial, México 1970).
Los israelíes comenzaron a jugar internacionalmente en las eliminatorias de 1934, cuando aún no eran un país independiente y se llamaban Palestina o Eretz Israel. Egipto les dio la cordial bienvenida con un 7-1 en El Cairo y un 4-1 en Jerusalén. Les fue como la mierda, pero teniendo en cuenta que en esos años apenas se estaba poblando el país con colonos llegados de Europa, y que a los players entre las obligaciones del Kibbutz, las del Haganah y las maritales; les quedaba sólo un rato para entrenar, no les fue tan mal. De todas maneras la experiencia les sirvió para las eliminatorias del Mundial 38, en donde les fue peor contra Grecia pero al menos ya estaban preparados (?). A partir del 50 les ha tocado jugar las eliminatorias de Asia, Europa y hasta Oceanía, por aquello de la conflictiva situación en el Medio Oriente (las selecciones árabes rechazan jugar contra ellos), que ha tenido a los pobres israelíes, cambiando de horario desaforadamente.
Sólo en una ocasión clasificaron al mundial: México 70. Les tocó eliminar a Nueva Zelanda y a Australia en una eliminatoria menos estricta que profesor de educación física de colegio público. Eso no importó y los israelíes fueron con todas las ganas a su primer mundial, donde les tocó un grupo jodido (Italia, Uruguay y Suecia) capitaneados por el mejor jugador de su historia: Mordechai Spiegler (le decían El Pelé Israelí, pero no sabemos con qué pibetzihem debutó). Se devolvieron para Tel Aviv con dos empates y un gol a favor, pero contentos y con bastantes ganas de repetir la hazaña. Ganas que han tenido que aguantarse hasta el sol de hoy, porque lo más cerca que estuvieron de repetir fue en 1990, donde un tal Palomo Usuriaga punteó un pase Bendito-Fajardo-Style (aquellos donde el pasador se cae después de hacerlo) y nos quitó 28 años de sal (ahora recomenzó el conteo y van 12 años, pintando para al menos 16).
Haití (un Mundial, Alemania 1974)
Otro de los exóticos de ese mundial fueron los haitianos, que sorprendieron en las eliminatorias del 74 al México del héroe máximo del Chavo, Enrique Borja. El país más pobre de América fue a ese mundial con el mejor jugador de su historia, Emmanuel Sanon, y aunque se llevaron de recuerdo 14 goles en el torneo se dieron el lujo de meterle gol a Italia y otro a Argentina. ¡Un gran triunfo moral!
Después de ese mundial pasaron dos cosas: el promedio en libras de los seleccionados nacionales haitianos pasó de Welter a Pluma (no es paja, miren las fotos del 74 y miren un equipo haitiano ahora, parecen todos hijos del Flaco Rodríguez) y no volvieron a oler de cerca una fase final de un Mundial.
Indias Orientales Holandesas (un Mundial, Francia 1938)
Si, aunque parezca un mal chiste, es completamente cierto: lo que es hoy Indonesia jugó un Mundial, en 1938, cuando aún era colonia holandesa. Los indioorientalesholandeses tuvieron que enfrentarse contra Japón en las eliminatorias, pero por algún motivo los nipones no se presentaron y los indonesios clasificaron, sin jugar un mísero minuto, al mundial en Francia. Incluso la FIFA le ofreció a Estados Unidos jugar contra los orientales para que no se clasificaran tan alegremente, pero los yanquis declinaron. Cosas que pasaban antes… Lo cierto es que el único esfuerzo que hicieron fue aguantarse el viaje en barco hasta Europa, donde en el debut fueron aniquilados 6 a 0 por Hungría (que después fue subcampeón). Después de esa participación, y ya como Indonesia, no han vuelto a oler un mundial ni de lejitos, contentándose con tener una “digna participación” en las eliminatorias.
Venezuela (siempre virgen)
Los que en los últimos años han visto como los chavistas aspiran más o menos a meterse a un Mundial puede que no recuerden cuando Venezuela era siempre La cantimplora de la Conmebol. Si empezamos diciendo que la primera vez que juntaron 11 tipos que no les gustara el béisbol, para ponerlos a jugar en las Eliminatorias sudamericanas fue para el Mundial del 66 (!!!!), ya el asunto pinta peor que para un opositor de Hugo Chávez. Como somos tan buenos vecinos (que les regalamos hasta aguas territoriales y yacimientos petrolíferos) tuvimos el buen gesto de hacer que ellos obtuvieran su primer punto en eliminatorias contra nosotros en 1970. Después dicen que hay bronca en las relaciones bilaterales… Tuvieron que esperar hasta las eliminatorias al Mundial 82 para ganar su primer partido (a Bolivia), pero esta es la hora que aún no le han visto la cara de cerca a un Mundial.
Pero se acerca la revolución: ésta generación de futbolistas, si se mantiene, facilito hace que los vecinos vayan al 2014. Y verdad ha sido un gran salto: en los 70 y 80 ver jugar a una selección Venezuela era cagarse de la risa: defensores, o cándidos e ingenuos, o troncos y pataduras; mediocampistas que eran una autopista de retorno y delanteros correlones, pequeñitos y muertos. Perturba pensar que no sólo en ejército están mejores que nosotros hoy: hombre por hombre no creo que tengamos más que ellos.
Por último no olvidamos que Venezuela ha aportado al fútbol mundial gloriosos nombres (por los nombres, no por el fútbol) como Edson Tortolero, David Macintosh, Rafael Castellín, Stalin Rivas, Miguel Mea Vitali, Miguel Echenaussi, Bernardo Añor o Félix Golindano, que de por sí le hacen merecedor de una oportunidad para que jueguen bajo el logo FIFA. Nos importaría un carajo que Chávez diga “Es otro triunnnfo de la Revolucíonnn” si logramos escuchar por TV como el narrador dice “Luís Vallenilla marca a Zlatan Ibrahimovic“…
Zaire / RD del Congo (un Mundial, Alemania 1974)
La primera vez que un equipo del África central coronó un mundial fue en 1974. En esos días la hoy República Democrática del Congo se llamaba Zaire, y por su misma condición de desconocido en el ámbito futbolístico acudió al Mundial acompañado del aura exótica del caso. Fama que después se vio justificada por escenas cómo la que se presentó en el partido que sostuvo contra Brasil, donde en un tiro libre a favor de los sudamericanos, uno de los zaireños de la barrera sale muerto de nervios a reventar el balón a la mierda… antes que los brasileños lo cobren. El video aparece en youtube.com (basta con buscar “zaire brasil 1974”), y si no hace parte de lo más extraño que se ha visto en un mundial, pega en el palo.
Cuenta la leyenda que el entonces dictador de Zaire Mobutu Sese Seko escogió personalmente a la nómina que fue al Mundial. Vistos los resultados, se puede desprender que tenía el ojo clínico de Diego Maradona para las convocatorias. Otras crónicas aseguraban que el equipo no era taaan horrible, lo que pasó fue que los muchachos se enloquecieron cuando llegaron a Alemania como cualquier seleccionado juvenil colombiano. También dicen que después de la goleada 9-0 en contra que le metieron los yugoslavos en el segundo partido de ese mundial, Mobutu mandó a sus esbirros al hotel de la concentración zaireña para anunciarles que si no metían huevas en el siguiente partido contra Brasil todos iban a perder las ídem: no podían dejarse hacer más de 3 goles. El caso es que Zaire para ese mundial dejó una linda huella: la que dejan las selecciones que todos golean y que desbordan de adjetivos como “simpático“. Ah, y ésta camiseta, que derrocha magia y tropicalismo setentero:
Finlandia (aún virgen)
Los finlandeses son materia destacada a nivel mundial en carreras de autos y en bandas de Metal. Ah, en fútbol ni mierda. Todo lo cual nos hace pensar que en Finlandia a los niños en vez de regalarles un balón de fútbol les regalan un Jeep doble tracción con llantas especiales para nieve. O en Diciembre salen los papás con un “Mira Tuomo lo que te trajo el niño Dios: una Fender-Stratocaster, un álbum de Stratovarius y una copia del Kalevala!”. Digo, ¿no?. Y eso a pesar que el gran Jari Litmanen se paseó por las canchas de Europa durante los 90 exhibiendo su clase y juego, pero los 10 que jugaban con él al parecer tenían pata solo para manejar carro. Participaron por primera vez de unas eliminatorias para 1938, donde perdieron todos los partidos sin meter un gol. Para el 2010 quedaron afuera. Nada más qué decir.
Canadá (un Mundial, México 1986)
El imperialismo internacional, la globalización, el neoliberalismo y el auge de los movimientos reaccionarios en el mundo son las causas principales que me han hecho pensar en serio irme a vivir a Canadá a ver si salgo de esta puta crisis. El día que lo haga no creo que añore nada más que ver buen fútbol, porque aparte que los canales deportivos allá deben estar llenos de Hockey y Béisbol, lo poco que he visto del soccer canadiense muestra menos imaginación que el argumento de una novela mexicana. Así y todo han logrado uno que otro hito, como ganar la Copa de Oro derrotando en la final del 2000 a Colombia (!!!!!), y sobre todo, clasificar al Mundial de México 86 aprovechando que el local no jugó las eliminatorias y sacando del camino a los favoritos hondureños.
A México fueron llevando a su máxima figura… naaaah, mentiras, todos eran unos muertos horribles. Juntaron una recocha con ingleses, irlandeses, yugoslavos, trinitenses y hasta un eslovaco, a los que les tocó debutar en un extraño partido contra la Francia del gran Michel Platini, Rocheteau, Stopyra, Giresse, Tigana y Luis Fernandez. Decimos “extraño” porque Francia TODO el partido cagó a pelotazos a los canadienses, que sólo perdieron 1-0 gracias a que ese día Jean-Pierre Papin hizo la gran Falcao y se comió hasta una mano llena de verrugas en frente del arco canadiense.
Tan de malas que les tocó un grupo jodido, con Francia, URSS y Hungría. Perdieron pero, adivinen qué… dejaron una linda imagen (?). Después de esa experiencia pechearon feísimo en el 90 quedando afuera en primera ronda contra Guatemala, que es como si una vieja le desprecia una invitación a salir a uno porque prefiere ir a tomar café con las tías.
¡Y Cuba! (Un Mundial, Francia 1938)
Sí, Cuba. En serio. Los caribeños asistieron al Mundial de 1938 en calidad de bacanos debido a que sus rivales en la eliminatoria (Costa Rica, El Salvador, Estados Unidos, Guayana Holandesa y México) desertaron. Ante tal papayazo (aconsejamos no decir ésta frase en Cuba) los isleños clasificaron automáticamente para enfrentarse en la primera fase ante Rumania, que no era una potencia europea precisamente pero ya tenía la experiencia de dos mundiales. Para sorpresa de todos los cubanos empataron 3 a 3 (goles de Socorro, Fernández y Tunas, que dichos así parece que habláramos de un trío de Boleros) luego de quedar 2 – 2 en tiempo regular. Anotemos que otras crónicas difieren en que uno de los goles del partido lo metió un tal Juan Máquina, nombre que le añade aun más tropicalismo al asunto, pero le hacemos caso a los archivos de la FIFA y supondremos que las crónicas de esos días se confundieron con algún acto de varieté cubano que andaba por esos días en París.
En esos tiempos no existía la lotería de los penales, por lo que se fueron a partido de desempate 4 días después, dando el batacazo y ganando por 2 a 1 (otra vez anotó Socorro, que se convierte así en el líder de bateo, digo, en el goleador cubano mundialista). Tremenda sorpresa, que acabó 3 días después cuando, víctimas de la inexperiencia, el cansancio (además les tocó viajar en tren desde Toulouse hasta Antibes) y el poderío de los europeos les empacaron un lapidario 8-0. Como eran las cosas en esos días, nos imaginamos que para cuando los pocos aficionados en Cuba que seguían al equipo se enteraron del primer partido 3 a 3 ya la delegación estaba desembarcando en La Habana, así que no hubo Maizena ni lluvia de Arrócongrí.
Curioso el paso de los cubanos por el mundial, pero si hablamos de las frías estadísticas, salta a la vista el hecho que Cuba ha sido cuartofinalista en un Mundial de Fútbol, lo que lo equipararía con México (no ha pasado de ahí en sus 13 participaciones) y lo pondría por encima en logros de Colombia, Paraguay y Ecuador entre otras.
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No mencionamos por cuestiones de espacio otros casos de debut único, como Emiratos Árabes Unidos en el 90, Kuwait en el 82, Nueva Zelanda en el 82 también, Gales en el 58 o Corea del Norte en el 66, que ya dejó la sal y se clasificó al 2010 gracias a la sabia dirección de Kim-Jong-Il (?). Algún día si lo amerita hablaremos de estos casis, o del equivalente para clubes, pero no prometemos nada. Gracias por su atención, y no pierdan las esperanzas, que aún faltan 4 años!
Agradecimiento especial a Eduardo Cantaro.








