5:15 p.m. de un viernes típicamente frio en Bogotá. Entrando a la casa de la “Familia Ayara” nos recibe Lia (pueden reconocerla porque presenta “La Terraza” en el canal de Telmex) quien busca a los demás miembros de Voodoo Souljah’s, una agrupación que cada día se hace más protagonista de la escena reggae colombiana. Shocko, Leo, Binghi y Lia, la columna vertebral de la banda, se sentaron con Boulevard 82 y esto fue lo que charlamos:
Tenemos entendido que Voodoo Souljah’s viene de lo que anteriormente se conocía como Kilimanjahro.
Shocko: Si, Kilimanjahro fue la base de lo que ahora tenemos, no fue que se acabara la banda porque hubiera problemas, solo que la necesidad de evolucionar de cada uno de los miembros nos empezó a llevar por caminos, ciudades y países distintos, ahora otros nos reunimos en lo que hoy es Voodoo Souljah’s. De todas maneras algunos de los integrantes también tocan en bandas como Dub Killer Combo, Bola e’ fuego, Skampida.
¿Cuál sería el sonido de Voodoo Souljah’s sabiendo que lo conforman músicos de reggae, ska y hip hop?
Lia: “Yo lo defino como un “reggae colombiano”, pues encontramos en el reggae mucha similitud con la música del pacifico, tienen cosas muy parecidas, la cadencia por ejemplo”.
“Es un reggae muy rapero”, agrega Binghi: “El hip hop es la escuela desde la que cada uno de nosotros arrancó sus proyectos musicales, por eso VS no suena lento como el reggae clásico, sino que tiene un sonido más ágil, fuerte y con más energía. Básicamente el reggae es nuestra esencia, pero fusionado con el hip hop y el folclor del pacífico termina sonando a VS y diferente de cualquier otra banda”.
¿Cómo ven ustedes la fuerza que está tomando la música afrocolombiana dentro de la escena?
Lia: “Todo eso hace parte de la exploración e inclusión de la cultura afro, de mostrar y recordar que también estamos ahí, que aunque venimos de África, la riqueza y el aporte cultural es propio, pues viene gestándose independientemente desde hace muchos años y eso se ve en la música. Si ustedes ven, hasta hace una época cuando hablaban de Colombia, se mostraba al campesino y al indígena, pero el negro por ningún lado”.
Shocko: “Es parte del proceso de desmitificación de nuestra música a nivel internacional, que Colombia es más que cumbia o vallenato, sin quitarle lo valioso; y que pone en el mapa al pacífico como una de las regiones musicalmente más ricas del país, por eso queremos mostrarlo, porque también es parte de lo que somos”.
Muchos conocimos a VS por el Rock al Parque de 2006, ¿fue determinante el festival para la banda?
Binghi: “!Claro que sí! Después de ese Rock al Parque todo el mundo tuvo que ver con VS, ese toque nos catapultó y nos puso en la cabeza de la gente como una de las agrupaciones que representa el buen reggae colombiano, nos puso al nivel de Alerta y Nawal, bandas que llevan trabajando alrededor de 10 años y ya son legendarias en la escena reggae, entonces que nos pongan al nivel de ellos, es el mejor indicador de que las cosas se están haciendo bien”.
¿Y cómo llegaron a Rock al Parque?
Binghi: “Pues con las uñas, y como de afán porque no había para pagar tiempo de estudio, se hizo un demo para la convocatoria. El día de la entrega vimos a las otras bandas con sus demos en policromía y con tremendas carátulas y nosotros con el “cidicito pelao”; de todas maneras se pasaron los papeles y quedamos de 31 dentro de los 32 clasificados a las eliminatorias, pasamos raspando; pero luego en la audición sacamos el mejor puntaje de los 32 que habíamos”.
Shocko: “Y ahí tuvimos la oportunidad de abrirle a las bandas internacionales, además otra cosa que pasó ese día y que nosotros mistificamos por la buena energía es, que estaba lloviendo, cuando salimos a tocar, salió el sol… y cuando terminamos, llovió de nuevo… nos tocaba el sol!”.
El movimiento reggae carga un fuerte mensaje social, y lo que hace más coherente a VS es que lleva a hechos ese mensaje a mediante una obra social. Hablemos de la casa Ayara.
Shocko: “Realmente el nombre es “Fundación Artística y Social La Familia Ayara” y su función es ayudar a la comunidad haciendo trabajo social a través del hip hop. ¿Cómo?, mostramos que a través de este movimiento hay oportunidades y alternativas de vida. Se hacen talleres de rap, break dance, grafiti con personas en condición de riesgo, en hogares de protección para menores, con niños discapacitados y en cárceles de menores. De hecho por el lado de la cárcel empezó todo, pues son niños a los que les han violado constantemente sus derechos, que han sido abusados sexualmente, golpeados o sufren fármaco dependencia y la cuestión es que a través del arte, aportamos en su proceso de rehabilitación psicoterapeútica. Así ayudamos a evitar que se vinculen a grupos armados, pandillas y vicios”.
Lia: “Es que nosotros hemos sido criados por el hip hop americano y lo que se ve no es que sirva de a mucho, puro bling bling, carros, prostitutas, dinero fácil y la realidad de Colombia no es esa, porque acá esos carros… ni prestados! Entonces lo que se quiere es cambiar la idea del hip hop en Colombia, porque nuestra realidad en todo sentido es diferente y comiéndonos el cuento del gangsta rapper, lo que hacemos es crear más delincuencia y más violencia”.
¿Pero “Ayara” no era una marca de ropa?
Lia: “Si, de hecho así empezó, como una marca de ropa y lo que se hacía era invertir esas ganancias en conciertos, cds y demás, para que la gente tuviera la posibilidad de mostrar sus talentos y además, para crear esos espacios culturales que siempre ha buscado la familia Ayara, para que los jóvenes puedan canalizar su energía en cosas positivas”.
Shocko: “Si, es que las actividades empezaron desde el 95 más o menos, en teoría ya llevamos trabajando unos 15 años fortaleciendo las iniciativas juveniles a través del hip hop, desmitificando esa imagen del rapero oscuro y delincuente, cambiando la idea de que si eres rapero tienes que decir y hacer las cosas de cierta manera, porque si no, pues no estás en la movida y no eres real.
Adicional a esto, también generamos empleo y damos a la gente la oportunidad de trabajar en algo legal sin necesidad de perder su identidad, por ejemplo Binghi es profesor de idiomas, Lia es diseñadora de modas y yo soy profesor de matemáticas. Seguramente es muy difícil que encuentres un trabajo teniendo dreads, barba, arete y tenis como profesor de un colegio, pero acá tienes la oportunidad de trabajar en lo que sabes y te gusta sin necesidad de cambiar todo porque el medio lo dice. Eso también es una forma de construir sociedad, así se potencializa y se fortalece la capacidad de liderazgo de la gente.
Sabemos que no es el cambio, pero es parte de él. Esa es parte de la construcción que hace la familia Ayara”.
www.myspace.com/voodoosouljahscolombia
Info, contactos y CDs: Fundación Artística y Social La Familia Ayara.
(Av. 30 # 26 -85 – 268 4425 / 702 8853).




